Acá se terminó el
verano. Dejamos las altas temperaturas y el clima seco sin lluvia para dar paso
al invierno, con sus temperaturas templadas y lluvias tropicales constantes. Donde
muchos de ustedes empezó la primavera, tiempo para ver como la naturaleza se
abre a la vida, todo florece, parece que la naturaleza nos quiera enseñar a
vivir a los hombres y nos diga al oído: “dejen esas papadas del estrés, vivan
cada día con la máxima intensidad: trabajar, servir y amar.” En Casa de Todos
ahorita es primavera.
En realidad nos visitaron dos
aguaceros para mojar la tierra y que todos nos pusiéramos a sembrar y desde
entonces: va de esperar el agua y va de esperar el agua pero nunca llegó.
Desde el último Blog han sucedido
muchas cosas, experiencias, algunas dificultades, alegrías, risas, luchas, mucho,
mucho trabajo y sueños, sueños que se hacen realidad. Al leer el blog y compartir
con nosotros estas vivencias, esperamos que os sintáis bien y no dudéis, es un
modo genial de acompañarnos más de cerca, y eso se agradece bastante (como
decimos acá).
Como
siempre, en los distintos apartados del blog tenéis información más detallada
de cada una de las actividades que se han sucedido en estas semanas. La
diversión está asegurada: La primera Jornada especial del centro, el final de
las obras, el huerto escuela, la microempresa de 3º BAE y 2º BAE, los sobres
sorpresa llegados de Sevilla y Barcelona, la nueva colaboración con el IHER, la Burrita vuelve a casa, y
otras cosilla más.
Incluimos algunas fotos de estos dos
meses para que podáis visualizar mejor lo que os contamos.
Por cierto, Mamá-Santi y Rosamaría viajarán acá el 18 de
julio. Las esperamos con “demasiada” ilusión. La idea es que puedan venirse con
algunos medicamentos básicos y poder realizar una brigada de salud en medicina
general y odontología durante su estancia.
Que se os quiere un montón,
acordarse de los hondureños.
